El uso de un serum de vitamina C es algo imprescindible en las personas fumadoras, un solo cigarrillo destruye de 25 a 100 mg de vitamina C. En los fumadores habituales, las concentraciones de esta vitamina son menores que en las personas no fumadoras. La falta de vitamina C provoca la aparición de una piel poco flexible, tono apagado y arrugas; también empeora el proceso de cicatrización y despoja a la piel de un elemento indispensable para la formación de nuevo colágeno.
Todos estos efectos pueden ser minimizados con el uso de cosmética que contenga una alta concentración de vitamina C combinado con otros antioxidantes como el ácido ferúlico, vitamina E y flavonoides que actúan en sinergia para reforzar sus efectos: disminución de las arrugas, mayor firmeza, mejora el tono, en pieles acnéicas ayuda a la mejora y a la prevención de lesiones del acné y aporta luminosidad.